Aldeadávila de la Ribera, el bello corazón del río Duero

Aldeadávila de la Ribera, el bello corazón del río Duero

Realizar un crucero por el Duero por atravesando el corazón de Aldeadávila de la Ribera es una de las experiencias turísticas que te dejarán marcado. Aunque sea a pie. Así le ocurrió a Miguel de Unamuno. Se le quedaron cortas las 13 páginas que escribió en  la revista “Hojas selectas” describiendo paso por paso su visita a Las Arribes. “El corazón de las Arribes”, la denominó, y así se le conoce desde entonces.

Aldeávila de la Ribera es un precioso pueblo de la comarca de la Ribera, al noroeste de la provincia de Salamanca, a 100 km de la capital. Es uno de los términos municipales con mayor oferta de lugares y actividades turísticas dentro del parque Natural de Los Arribes del Duero.

Y entre todas las actividades de Aldeadávila cabe destacar el crucero fluvial “Corazón de Los Arribes”.

Es un tesoro natural, y por ello ha sido incluida entre los Espacios Naturales más importantes de Europa, declarada ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) y LIC (Lugar de Interés Comunitario) además de Parque Natural.

Guarda con cariño incluso dos especies exclusivas de la zona de Arribes, el Dragón de Las Arribes y la Chupera. Pero son las aves las que han dado un reconocimiento internacional a la zona, sobre todo la cigüeña negra, la especie más emblemática de la zona.

Sin embargo, si hay un rincón especial que no debes perderte es, sin duda alguna, el mirador Picón de Felipe. Está situado a bastante altura sobre el río Duero, y consigue quitar el aliento a todo aquel que se asoma a disfrutar de sus vistas. Y tiene hasta sus propias leyendas. Se dice que, hace muchos años, un habitante de Aldeadávila llamado Felipe se suicidó desde lo alto de una gran roca a orillas del río Duero porque su novia era portuguesa y no podía estar con ella. Se cree que ese es el origen del nombre del mirador. Otra versión de la leyenda nos cuenta que Felipe quería derribar esa roca para que las piedras hicieran de puente y así poder cruzar a Portugal para ver a su amada.

Aldeadávila de la Ribera también es un plató de cine al natural. Películas como “La cabina”, de Antonio Mercero, “Doctor Zhivago” o incluso “Terminator 6” han elegido esta localidad salmantina para rodar varias de sus escenas. Es sobre todo la majestuosa presa, la gran protagonista de todas ellas.

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